domingo, 18 de diciembre de 2011

Pavo solar de Navidad

Pava de Navidad rellena de frutos y beicon en cocina solar parabólica.

Aunque ayer me enteré por un reportaje en la 2 de TVE, de que en el país de origen de la Navidad, Dinamarca(?), se sirve cerdo asado para celebrar el solsticio de invierno y el nacimiento de Cristo, esta semana le encargué a mi carnicero del barrio una pava de 4 kilogramos para hornearla en una de mis cocina solares parabólicas de 140 cm de diámetro, cosa que, calculo ahora (son las 10:24 horas de la mañana) me llevará unas 3 horas con el cielo que tengo hoy, ligeramente velado con cirros por franjas, aunque parece que va a ir despejando, lo que reducirá algo el tiempo de cocción.   

LA NAVIDAD

Ayer reflexioné un poco sobre el sentido de la Navidad, y, aunque la seducción mediática americana (USA) nos insiste en que lo más importante es creer en la magia en Navidad, yo estoy convencido de que el origen de esta fiesta está ligado a nuestra relación milenaria con el astro rey, el Sol, y lo que celebramos en realidad es la VIDA.  

Dado que somos una especie indomable y que no se rinde jamás, justo cuando el cosmos local nos rodea de  la máxima oscuridad, en el solsticio de invierno, cuando las noches son más largas y el Sol parece no salir ya nunca más (recordad que estamos en Groenlandia) es cuando levantamos el ánimo y nos rebelamos contra un posible final, encendiendo luces y sacrificando algunos animales que hemos cuidado para que su sabor deleite nuestros paladares y nos recuerde que no estamos acabados, que habrá una nueva primavera.  Es decir, celebrar la Navidad es como haber tocado fondo y tomar la decisión de salir del agujero negro en el que estamos. 

LA NAVIDAD ES UNA ESPECIE DE ANTIDEPRESIVO ANCESTRAL; un remedio del espíritu que no acepta que no hay calor ni color en su vida.  Celebrar que estamos en el punto más bajo del año es muy típico de los humanos. 

Lo que es curioso es que tal celebración de la luz solar se haya extendido por todo el planeta, o casi todo, incluso allí, o aquí, en Benidorm, donde seguimos disfrutando de bastantes horas de luz solar al día. Por eso voy a aprovechar su energía para acometer el reto de asar un pavo de algo más de 4 kilos y sus ingredientes el relleno, sumando casi 5 kilos de masa fría para hornear: 



INGREDIENTES para 8 - 10  personas: 

Una pava (pavo hembra, no coliflor, como llaman a ese repollo en Murcia) de 4 - 4,5kg.
6 lonchas de beicon (bacon) troceadas.
150 gramos de ciruelas pasas sin hueso.
100 gramos de orejones.
100 gramos de almendras peladas crudas. 
2 manzanas dulces, sin piel, troceadas.
1 vaso de aceite de oliva virgen extra ó 150 gramos de mantequilla de vaca.
O, si lo prefieres, 150 gramos de manteca de cerdo.
Una ramita de romero del monte.
Una ramita de tomillo del monte. 
Una cabeza de ajo pelada sin desmontar. 
Un puñadito de sal gorda.
1 vasito de jerez. 


Utensilios: olla negra de 10 -12 litros, cocina solar parabólica 140cm.

El pavo tiene una carne que tiende a secarse y en sí no es muy sabrosa, de modo que el relleno y la grasa sirven para que contemos con 'suavizantes' y salsa.

PASOS.

Primero troceamos el beicon y las manzanas y lo mezclamos todo con los frutos pasos y las almendras. Añadimos la grasa que hayamos elegido, si es manteca de cerdo o  mantequilla, podemos restregarla por todo el pavo tanto por fuera como por dentro. Es importante revisar antes el pavo en busca de plumillas y palos de plumas que queden en la piel y sacarlos. 


Si usamos el aceite de oliva, mezclamos la mitad del mismo con los ingredientes y lo metemos todo en el pavo, que cerramos, además, con un cordel natural o con una malla para carne, que vuestro carnicero os puede proporcionar. Basta con meter la malla hasta la mitad de cuerpo, cerrando el trasero.  



Este paso nos lleva media hora. Entonces metemos el pavo engrasado y relleno en una olla grande de hierro esmaltado o colado. El relleno que sobra lo echamos alrededor del pavo junto con la cabeza de ajo y las ramitas de romero y tomillo. Vertemos el aceite restante y salamos por fuera sin timideces y lo colocamos al Sol en nuestra cocina solar parabólica, con tapa. 


Este paso lo acabo de dar, son las 12:00 horas y el cielo está ya azul radiante. Calculo que en dos horas puede estar hecho, aunque le daré siempre una media hora más, para que se haga bien tierno, cosa nada fácil con un pavo, así que veremos.


Con la parabólica limpia y el cielo tipo 4 (ver entrada 'Cielos'), a los 30 segundos ya escucho cómo el aceite crepita en el fondo de la olla. ¡Esto promete!  Cómo podéis ver, no importa que estemos a 18 de diciembre, en estas latitudes (38ºN) el Sol entrega más que suficiente energía. 


Ajusto ángulos en la cocina para captar todo el Sol que pueda y que empiece el proceso de horneado, ya que la olla entrega calor en 2/3 de su superficie con las llamas solares abrazando el metal negro mate. 


Las llamas solares abrazando la olla, generando un efecto horno. 

Allí lo podemos dejar de momento 15 minutos sin prestarle atención, luego acudimos (gafas de Sol puestas)  y giramos 180 grados la olla. Al cabo de otros 15 minutos le damos la vuelta al propio pavo con mucho cuidado, utilizando para ello unos cucharones de madera o similar. También podemos usar un tenedor de carne y una pala, pinchando en un costado y volteando despacio, primero 90 grados y luego otra vez 90 grados, pinchando profundo en el pavo.  Para estar más cómodos podemos quitar la olla de la cocina solar y realizar esa operación en el suelo. 


El pavo al cabo de 2 horas. 


Y esto lo repetimos cada 15-20 minutos si el cielo está algo velado, o cada 10-15 minutos si el Sol está radiante, hasta que veamos que está bien doradito por ambos lados, al cabo de 120 - 180 minutos, dependiendo del Sol. Al cabo de 60 minutos añadimos un poco de agua, unos 50ml, para alargar la salsa y evitar quemaduras en la carne, pues en invierno los rayos solares se concentran bastante en el centro del fondo de la olla, aunque eso también depende del parabol, pues mis cocinas cada una tiene un perfil de llamas solares propio. Si nos agachamos lo podemos ver, y si hay puntos muy luminosos, podemos corregir un poco el ángulo del parabol para que desaparezcan. 

A las 14:45 horas decido sacarlo de la cocina solar y emplatar: 


Tiempo total de cocción: 2 horas 45 minutos. Cielo entre 3 y 4. Ahorro de energía 6kw/h. = 1,00 euro. 

Feliz 4º Domingo de adviento.


El pavo iba acompañado de puré de patatas y ensalada. En la mesa sólo éramos 6, yo vegetariano y los 5 restantes casi se lo acaban...mi cuñada, que menuda es, se llevó las sobras a casa ;-) así que un 10 para el cocinero y para las cocinas solares. 


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