domingo, 6 de enero de 2013

Carrillera solar al vino tinto.

Carrillera en salsa al vino tinto, estofada en cocina solar parabólica.


La carrillera o carrillada de cerdo es una carne que se presta especialmente bien a los estofados de cocción lenta, y nada mejor que la cocina solar para tales menesteres, eso sí, mejor en una olla de hierro colado. La carrillera se presenta en forma de grandes medallones ovalados de unos 100 gramos de peso cada uno, así que tenemos que calcular de 2 a 3 trozos por comensal. Es una carne ideal para comidas  festivas en familia o amigos, pues bien cocinada es muy melosa y sabrosa, un plato que no se olvida y deja muy buena impresión en la mente y los corazones de los invitados. 

Hacer un estofado de carrillera es muy sencillo y es parecido a la receta del famoso aunque algo olvidado Ossobuco. La carne se guisa con aceite de oliva, una cebolla, unos dientes de ajo, una zanahoria en trozos, sal, pimienta y un vaso de buen vino tinto.  Así que estos son los


INGREDIENTES PARA 8-10 PERSONAS.

  • 20 trozos de carrillera de cerdo.
  • 1 cebolla grande picada.
  • 4-5 dientes de ajo grandes picados.
  • 1 zanahoria grande laminada.
  • 1 vaso de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 vaso de vino tinto de calidad. 
  • 25 cc de tomate concentrado o Ketchup de buena marca. 
  • 2 -3 cucharaditas de sal.
  • Algo de pimienta recién molida que se añade el final. 
Tiempo de cocción: 2 horas.
Ahorro de energía y dinero: 0,50 euros.

PROCESO. 


Se calienta la olla de hierro en la cocina solar parabólica hasta que alcance una temperatura superior a 200 ºC y se vierte el aceite, seguida de la carne sola, que hay que voltear con unas palas de madera cada 10 minutos hasta que esté marrón, cuando se añade la verdura y los ajos. 





Al cabo de una hora, habiendo removido cada 15 minutos, añadimos el vaso de vino tinto y dejamos cocer otra hora, ajustando la cocina solar al paso del sol y girando la olla cada 15 minutos. Y éste es el resultado.

La carrilera se acompaña muy bien con patatas hervidas, pero especialmente con una pasta como cintas o conchas, y verdura.  La carne tiene que quedar jugosa y de tal manera que se deshaga en la boca. 

¡Buen provecho!




sábado, 5 de enero de 2013

Roscón solar de Reyes.

Roscón de Reyes en cocina solar parabólica ALSOL.



Por fin ha sido posible hornear un Roscón de Reyes solar, gracias a un sencillo truco que consiste en juntar dos bandejas de hierro esmaltado creando un doble fondo que evita quemaduras en la masa. De esta manera he podido hornear un Roscón de Reyes de 600 gramos en 45 minutos en mi ALSOL 1.4, utilizando tres bandejas de chapa de hierro esmaltado formando un horno de convección. 

Creo que es el primer Roscón solar del mundo, que ya me corrija alguien, si no estoy en lo cierto.

Aquí va la receta y el proceso, que lleva un total de 2 horas.



INGREDIENTES.

  • 2 huevos camperos o biológicos.
  • 1 yema de huevo para pintar.
  • 400 gramos de harina de trigo fina.
  • 100 CC de leche de soja.
  • 50 gramos de mantequilla o aceite de oliva.
  • 100 gramos de azúcar
  • 25 gramos de levadura en pastilla.
  • Zumo de 1 naranja.
  • Ralladura de 1 naranja y 1 limón.
  • 1 pizca de sal. 
  •  2 cucharadas de Agua de Azahar (opcional). 
  • Fruta escarchada cortada en gajos.
  • Azúcar en polvo para decorar.
  • 1 Figurita de cerámica pequeña y un haba.


PROCESO.

Mezclamos la levadura de cerveza fresca en pastilla con 2 cucharadas de leche de soja tibia y dos cucharadas de harina. Esperamos 15 minutos a que doble su volumen y mezclamos todos los ingredientes en un robot o a mano, empezando por los huevos.

Utilizando más harina para evitar que la masa se nos pegue en los dedos, formamos un rosco ovalado y lo colocamos en papel de aluminio en la bandeja.


Cerramos las bandejas y las colocamos al Sol para que la masa fermente.


Pintamos el roscón con una yema de huevo y le añadimos la fruta.


Horneamos el Roscón de Reyes en la cocina solar unos 45 minutos, girando las bandejas 180 º al cabo de 30 minutos, para igualar el dorado.


Vista frontal de mi ALSOL 1.4 


Las tres bandejas de hierro formando el horno solar. 


Temperatura de la bandeja que hace de tapa del horno.


Temperatura de la bandeja inferior exterior. 


Vista trasera de la ALSOL 1.4 con el Sol de frente. 

El ángulo solar al mediodía es de apenas 30º. 



El Roscón listo al cabo de 45 minutos. 

Con mis mejores deseos para todos! Felices Reyes Magos!


domingo, 23 de diciembre de 2012

Alcachofas horneadas al sol.

Alcachofas enteras asadas en cocina solar parabólica.


Estamos disfrutando de unos días prenavideños de lo más soleados, así que me he animado a practicar con lo que considero el arma definitiva para mi parabólica alsol 1.4: uno horno solar formado por tres bandejas de chapa de hierro esmaltado que recibe los rayos del concentrador solar o cocina solar parabólica alcanzando temperaturas cercanas a los 300 grados centígrados, pero sin quemar la comida. ¿Cómo? 

Pues encajando dos bandejas de las tres para formar un doble fondo. La tercera bandeja hace de tapa y cierra el horno que tiene una altura de 20 cm, apta para muchos platos al horno. La ventaja de este invento es doble: por un lado la bandeja inferior exterior recibe el 70% de los rayos solares y traspasa el calor generado a la bandeja interior encajada en la anterior, formando una cámara de aire de unos 2 cm, suficientes para elevar la temperatura del interior a unos 150 ºC pero sin producir quemaduras en la comida. 


Por otro lado podemos aprovechar toda la superficie de la bandeja en lugar de tener que colocar una fuente de más reducidas dimensiones y volúmenes en su interior. Las bandejas son esmaltadas, no pintadas, son de hierro y bastante fuertes, se venden en el Lidl y Aldi. No llevan revestimiento anti-adherente, de modo que son aptas para soportar elevadas temperaturas. 

ALCACHOFAS.

Un amigo del Fb me ha comentado que le encantan las alcachofas a la brasa, receta que pienso es típica de la zona de Levante en invierno y que debe proceder de por un lado la abundancia de las alcachofas en esta zona y de que en el campo las casas cuentan con chimeneas para caldearse, donde las brasas se aprovechan para asar determinados productos que quedan ideal, como la patata, la calabaza o la alcachofa. 

Bien, pues hornear en una cocina solar no deja el sabor a humo de las brasas, pero nos permite comer unas alcachofas ricas y saludables sin gastar un céntimo en electricidad o leña y con emisión cero. 

LA RECETA:

Es muy sencilla. Lavamos las alcachofas, dos a tres por persona y les cortamos el rabillo dejando un centímetro. Colocamos los frutos en la bandeja esmaltada y colocamos las bandejas cerradas una hora en la cocina solar, con cielo muy despejado, sino no conseguiremos las temperaturas necesarias.


Para saber si el parabol está bien ajustado, podemos mirar debajo de las chapas para ver las llamas solares en acción sobre el metal esmaltado.


Abajo el horno alcanza los 300 ºC.

Las llamas solares en la chapa superior la calientan hasta 160 ºC. 


Hay que considerar que estamos a 23 de diciembre. El cielo estaba muy despejado hoy, lo que demuestra que en invierno también podemos cocinar con el Sol. 



Podemos darle la vuelta a las alcachofas un par de veces y si las queremos más hechas, prolongamos el tiempo de horneado a hasta 2 horas. El riesgo de quemarlas es casi nulo. La bandeja superior de este modelo cierra muy bien sobre la de abajo. En días con algo de brisa uso unas pinzas de la ropa para asegurarme de que no se desplacen y se produzcan aberturas por las que el calor de convección interior pueda escapar. 

Las alcachofas así horneadas, se pueden comer deshojando los frutos poco a poco o abiertas con algo de sal y aceite de oliva. Son un manjar sin igual que aporta un bocado de salud a nuestra dieta. 


sábado, 29 de septiembre de 2012

Escuela de cocina solar.


Ante las dudas que surgen en un adulto con sus hábitos y costumbres, cuando se enfrenta a algo nuevo y tal vez revolucionario y que podría cambiar la perspectiva de toda su vida, los niños nos pueden dar lecciones importantes en lo que se refiere a absorber novedades y cambios. A un ser humano entre 3 y 16 años le da lo mismo que le pongas una videoconsola en la mano para que se entretenga o que le enseñes la magia de la cocción con el Sol, porque para ellos todo son preguntas que necesitan respuestas y las respuestas están, como siempre, en practicar, tocar, experimentar. Al contrario, los adultos, generalmente, nos dedicamos a fruncir el ceño, a analizar y criticar, sacando pegas a lo que no conocemos, en lugar de conectar con lo nuevo sin miedo y probar algo diferente. 


Algo diferente y revolucionario es sin duda cocinar con una cocina solar. Pero también es algo espectacularmente sencillo y mágico a la vez. Pero dar el paso de ver una fotografía de una cocina solar en internet a querer experimentar con ella e incluso integrarla en mi vida diaria como herramienta que me permite procesar mis alimentos de forma sostenible y ahorrando dinero, puede encontrarse con un abismo de dudas y una falta de conexión de mi cerebro con la realidad de esta estupenda práctica culinaria. Pero lo cierto es que cocinar con el Sol no es un pasatiempos, no es un hobby, es una actitud ante la vida.  Puedo asegurar que una cocina solar levanta pasiones allí donde trabaja, sin ruido, sin emisiones de G.E.I., sin gastar electricidad ni gas. Nos deja boquiabiertos. 


Hace ya 10 años que cocino con concentradores parabólicos solares y llevo más de 2000 horas de 'vuelo' y no me he cansado. Y es principalmente porque las cocinas solares funcionan de verdad, no solo de forma eficiente sino bondadosa (!)  Cocinar con el Sol de forma correcta es mucho más relajante que cocinar en una cocina de gas o eléctrica. Se dice que es incluso más saludable, en muchos sentidos. 


Y no hay que olvidar que está la conexión que una cocina solar puede abrir entre mi Yo y el Universo local. No es muy difícil alzar la vista desde el punto donde una olla a 200 ºC reposa en la parrilla de trabajo de una cocina solar y el cielo donde el Sol de 8 minutos atrás en el espacio-tiempo nos regala su energía de la forma más pura y directa, y darme cuenta de que algo me une con esa fuente majestuosa de luz y calor. Casi se puede sentir la corriente y sí, se establece una conexión, algo tal vez muy primitivo, pero hermoso y gratificante, os lo aseguro. 


Pienso que en cada escuela de este país debería de haber al menos una cocina solar parabólica y un horno solar, igual que hay ordenadores y pizarras electrónicas. La llamada tecnología blanda es tan importante como la hi-tech del siglo XXI. Nos enseña, entre muchas otras cosas buenas, que no hace falta depender de las grandes compañías para poder obtener recursos energéticos suficientes para cocinar nuestra comida un 80-90% de los días, pues en España disfrutamos de muchos dias soleados. 



ESCUELA AMBULANTE DE COCINA SOLAR.

Dicho esto, ofrezco a los educadores profesionales y vocacionales (y ONGs) que vivan en la provincia de Alicante y aledaños, clases de cocina solar, montaje y uso de las mismas y también construcción de hornos solares caseros con materiales al alcance de cualquiera, para los más jóvenes, que necesitan experiencias positivas con resultados prácticos, no ser meros observadores de lo que ocurre, sino formar parte de algo, de una conexión ancestral con la energía que todo lo alimenta: el Sol. 



Hay dos paquetes de formación para la iniciación en la cocción con el Sol:



1. Pack de montaje y primer uso de una cocina solar parabólica ALSOL. 

Incluye la compra de una cocina solar parabólica alSol 1.4 ó 1.2GS, el montaje en grupo y la puesta a punto el primer día, más preparación de una comida para 5-25 personas el segundo día, aprendiendo el correcto manejo de la cocina solar en el terreno. Duración: 2 días, entre 4-5 horas por jornada (no tienen que ser correlativas). Precio: 470,00 euros (PVP de las cocina solar es 335,00 euros), incluidos desplazamientos dentro de la provincia de Alicante o un radio de 70 km desde Benidorm. Otras provincias consultar precios. 


2. Pack de demostración práctica de una cocina solar parabólica alSol 1.4 y construcción de hornos solares caseros con cartón y aluminio para grupos de alumnos de Primaria/Secundaria/Bachiller de hasta 50 personas en grupos de 2-5 (10 grupos con material de montaje). Se suministra el material y se prepara una comida-cata para todos.  Duración: 1 día, entre 4-5 horas. Precio: 195,00 euros (provincia de Alicante o 70 km desde Benidorm).   



Si no sois un colegio o una ONG o asociación ecologista o similar, sino simplemente un grupo de amigos interesado en iniciarse en la cocción solar, no hay problema. Estaremos encantados de montar un taller en vuestro jardín (sólo Pack de compra). 

El pago de cualquiera de las dos opciones de escuela de cocina solar se realiza por adelantado. Si os interesa, podéis enviar un e-mail a renebijloo@fastmail.fm. Acordaremos una fecha que nos venga bien a todos. Si el Sol nos fallara, lo podemos aplazar. Os aseguro de que será una experiencia inolvidable que dejará en la mentes de vuestros alumnos (y las vuestras) una semilla de amor a la vida y algunos conocimientos prácticos de física y óptica. 

viernes, 10 de agosto de 2012

Pasta solar tricolor con setas y alcaparras.

Lazos tricolor Bio con setas Nameko en cocina solara parabólica.


La variante de uso que más me asombra y me divierte en el manejo de una cocina solara parabólica y que he experimentado hasta la saciedad, es la de horno con ayuda de una olla grande negra o unas bandejas de chapa esmaltada, en cuyo interior se puede hornear cualquier plato, sea vegetal, de carne o pescado, ya que alcanzamos sobradamente temperaturas superiores a los 200 ºC gracias al concentrador solar que lanza su chorro de fotones hacia el metal oscuro que hace de horno.


La pasta, por otro lado, es un ingrediente muy socorrido que se presta a combinaciones de todo tipo. Hoy he elegido unos lazos tricolor biológicos (500 gramos) y los he hervido en agua abundante en la cocina solar.

Luego de escurrirlos y verterlos calientes de la olla a la fuente de vidrio, sobre un chorro de aceite de oliva virgen extra, donde los voy a hornear, les he añadido un tomate frito casero y solar, 100 gramos de alcaparras y 150 gramos de setas Nameko, una seta exótica que ya viene en tarro, de textura gelatinosa y color marrón dorado. 


Encima de esa mezcla he colocado a modo de tapa 9 lonchas de quedo Edam tierno, un tomate de huerta rande en rodajas finas, unas aceitunas negras de Aragón de adorno y un puñado de orégano seco.  Todo ello lo he rematado con un chorro de aceite de oliva, lo he metido en la bandeja de hierro negra y tapado por la otra bandeja lo he colocado en mi cocina solar Alsol 1.4. 




El horneado y gratinado del queso, con un sol de agosto picante de mediodía, llevará 60 minutos, para que el plato coja la textura adecuada.  A los 30 minutos giro las bandejas 180 grados, para que el lado que estaba mirando hacia fuera, reciba la misma cantidad de calor que el lado interno. Esa maniobra es imprescindible, si queremos conseguir un resultado de horneado uniforme. 


Si contamos el tiempo del tomate frito solar, y que el cielo estuvo nublado media hora cuando hervía el agua para la pasta, el tiempo total de este plato llega a 150 minutos, pero el tiempo de atención humana no supera los 15 minutos.  Cocinar con el sol es una tarea muy cómoda y relajante. Y nunca me deja de sorprender cómo la comida se hace en silencio en una cocina solar. Es pura magia. 


Todos los procesos de cocción para conseguir este rico plato listo para 6-8 personas hambrientas, hubieran consumido 4 kWh de electricidad, por lo que hemos ahorrado casi un euro y sus correspondientes emisiones en G.E.I.  ¡Que aproveche! 





martes, 7 de agosto de 2012

Caballa al horno solar.

Caballa de la bahía sobre lecho hortelano de patatas, cebolla y tomate, en cocina solar parabólica.


Simple y muy rico. 

Hoy os presento un plato muy sencillo y a la vez completo y sabroso para dar de comer a la familia de forma saludable y ecológica, usando la energía solar, ahorrando emisiones en carbono atmosférico y, como no, dinero. 

Tan solo necesitamos una cocina solar parabólica alsol 1.4, un par de bandejas de chapa negra altas que cierren la una sobre la otra (o una olla negra esmaltada con tapa negra de 28-36 cm en la que quepa una fuente de barro o vidrio) una fuente resistente al calor y los ingredientes que enumero a continuación

Para 3 personas escogemos 3 caballas medianas de cuarto de kilo por unidad, y le pedimos a la pescatera que nos las limpie por fuera y por dentro y les corte las cabezas, pero que no las abra. 

Llegados a casa pelamos dos patatas medianas, cortamos una cebolla en rodajas enteras y finas y rebanamos un tomate de ensalada maduro. 

Empezamos creando el lecho para las caballas en una fuente de vidrio (o barro)  para horno con un chorro de aceite de oliva virgen extra, sobre el que colocamos las rodajas de patata finas.

Después deshacemos los aros de cebolla, que forman el segundo nivel. Añadimos unos chorritos de aceite de oliva y salamos. 

Añadimos el tomate en rodajas y las tres caballas. Añadimos aceite y salamos nuevamente con sal gorda. 

Colocamos la fuente de vidrio en las bandejas de chapa fuerte de acero negro esmaltado, tapamos y dejamos que todo se hornee durante 75 minutos en nuestra cocina solar alSol 1.4.


Al cabo de 40 minutos giramos las bandejas cerradas 180 grados, para que el otro lado reciba cantidad suficiente de calor.  Si os fijáis, el lado de las chapas que mira a cámara está en sombra. Así que nos toca invertir la posición de la bandeja a mitad de camino en un proceso de 60-90 minutos. 


Y en algo más de una hora con cielo despejado, obtenemos un plato muy rico en nutrientes y propiedades organolépticas sin igual, porque el pescado azul está muy bueno, tanto en la nariz como en el paladar, para quien le guste, claro.  ¡Bon profit!